
A nadie le gusta esperar tiritando durante 25 min de reloj a alguien que llega tarde porque prefiere hablar por teléfono mientras tú esperas como un pelele, para luego no hacer nada y aburrirte como una ostra; porque para esto te quedas en casa calentita y te entretienes con algo para que no te coman el coco tus problemas.
Todavía si fuese la primera vez... pero no aprendo nunca.
Asique toda la tarde pensando en la persona de la que pretendía huir; en qué he hecho mal y en todos los por qué sin encontrar respuesta.
Pero como siempre, mea culpa.