Quiero bailar, dar vueltas y vueltas, cerrar los ojos y sentir la fría tierra bajo mis pies; dejarme llevar y gritar.
Dame la mano, bailaremos al ritmo de nuestro corazón, te toca elejir la canción.
Ya nada nos importa, ya no.
Vueltas y más vueltas hasta volvernos ella. No podremos marearnos porque seremos música, ¡lo somos!
Oh pequeño niño, te regalo la más triste de las flores, hazla reir con tus caricias, hazla volar; para bailar, y bailar hasta que nos llamen los pájaros y el sol.
domingo, noviembre 26, 2006
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